El poder femenino y la sostenibilidad desfilan en la pasarela madrileña
La Semana de la Moda de Madrid se despidió de sus dos directoras. El pabellón 14.1 de IFEMA dijo adiós a la que fuera inventora de la otrora pasarela Cibeles y jefa de la misma durante más de tres décadas. Leonor Pérez Pita, conocida como Cuca Solana, fallecía a los 78 años el pasado mes de marzo y la institución de la que fue fundadora y madre quiso rendirle un discreto homenaje. Su despedida coincide paradójicamente con la de su sucesora, Charo Izquierdo, que ha pilotado la Mercedes Benz Fashion Week Madrid (MBFWM) por última vez esta edición y que, tal como anunciaba hace unos días, será reemplazada en el cargo por la que fuera jefa de prensa de la feria, Nuria de Miguel.
Sobre la pasarela también se sucedieron los tributos a las mujeres fuertes como las de Juan Vidal, reencarnaciones terrenales de Venus, pero también a las que exploran su excentricidad como las de Ana Locking. Al ritmo de la rapera reivindicativa M.I.A y las rockeras Pussy Riot, la toledana presentó una colección dedicada a aquellas que rechazan los estereotipos sociales. “Es un diálogo entre chicas raras que se dan cuenta de cómo las rarezas que han estado escondiendo durante años las hacen únicas”. Materiales tan dispares como el encaje pintado, la tela metálica al más puro estilo Paco Rabanne o el PVC sirven para dibujar el armario de cinco estéticas femeninas, de la más romántica a la más intelectual.



